Evangelio del dia de hoy, sabado 30 de mayo:
Marcos 11, 27-33
En aquel tiempo, JesΓΊs y sus discΓpulos llegaron de nuevo a JerusalΓ©n, y mientras JesΓΊs caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: βΒΏCon quΓ© autoridad haces todo esto? ΒΏQuiΓ©n te ha dado autoridad para actuar asΓ?β
JesΓΊs les respondiΓ³: βLes voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les dirΓ© con quΓ© autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ΒΏera cosa de Dios o de los hombres? ContΓ©stenmeβ.
Ellos se pusieron a razonar entre sΓ: βSi le decimos que de Dios, nos dirΓ‘: βEntonces ΒΏpor quΓ© no le creyeron?β, y ΒΏsi le decimos que de los hombresβ¦?β Pero, como le tenΓan miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a JesΓΊs: βNo lo sabemosβ. Entonces JesΓΊs les replicΓ³: βPues tampoco yo les dirΓ© con quΓ© autoridad hago todo estoβ. ... See MoreSee Less
Evangelio del dia de hoy, viernes 29 de mayo:
Marcos 11, 11-26
DespuΓ©s de haber sido aclamado por la multitud, JesΓΊs entrΓ³ en JerusalΓ©n, fue al templo y mirΓ³ todo lo que en Γ©l sucedΓa; pero como ya era tarde, se marchΓ³ a Betania con los Doce.
Al dΓa siguiente, cuando salieron de Betania, sintiΓ³ hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, JesΓΊs se acercΓ³ a ver si encontraba higos; pero al llegar, sΓ³lo encontrΓ³ hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: βQue nunca jamΓ‘s coma nadie frutos de tiβ. Y sus discΓpulos lo estaban oyendo.
Cuando llegaron a JerusalΓ©n, entrΓ³ en el templo y se puso a arrojar de ahΓ a los que vendΓan y compraban; volcΓ³ las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendΓan palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseΓ±ar a la gente, diciΓ©ndoles: βΒΏAcaso no estΓ‘ escrito: Mi casa serΓ‘ casa de oraciΓ³n para todos los pueblos? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladronesβ.
Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenΓan miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseΓ±anzas. Cuando atardeciΓ³, JesΓΊs y los suyos salieron de la ciudad.
A la maΓ±ana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raΓz. Pedro cayΓ³ en la cuenta y le dijo a JesΓΊs: βMaestro, mira: la higuera que maldijiste se secΓ³β.
JesΓΊs les dijo entonces: βTengan fe en Dios; les aseguro que si uno le dice a este monte: βQuΓtate de ahΓ y arrΓ³jate al marβ, sin dudar en su corazΓ³n y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrΓ‘. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oraciΓ³n, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrΓ‘n. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que tambiΓ©n el Padre, que estΓ‘ en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdonan, tampoco el Padre, que estΓ‘ en el cielo, les perdonarΓ‘ a ustedes sus ofensasβ. ... See MoreSee Less
Evangelio del dia de hoy, jueves 28 de mayo:
Marcos 10, 46-52
En aquel tiempo, al salir JesΓΊs de JericΓ³ en compaΓ±Γa de sus discΓpulos y de mucha gente, un ciego, llamado Bartimeo, se hallaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oΓr que el que pasaba era JesΓΊs Nazareno, comenzΓ³ a gritar: βΒ‘JesΓΊs, hijo de David, ten compasiΓ³n de mΓ!β Muchos lo reprendΓan para que se callara, pero Γ©l seguΓa gritando todavΓa mΓ‘s fuerte: βΒ‘Hijo de David, ten compasiΓ³n de mΓ!β
JesΓΊs se detuvo entonces y dijo: βLlΓ‘menloβ. Y llamaron al ciego, diciΓ©ndole: βΒ‘Γnimo! LevΓ‘ntate, porque Γ©l te llamaβ. El ciego tirΓ³ su manto; de un salto se puso en pie y se acercΓ³ a JesΓΊs. Entonces le dijo JesΓΊs: βΒΏQuΓ© quieres que haga por ti?β El ciego le contestΓ³: βMaestro, que pueda verβ. JesΓΊs le dijo: βVete; tu fe te ha salvadoβ. Al momento recobrΓ³ la vista y comenzΓ³ a seguirlo por el camino. ... See MoreSee Less
Evangelio del dia de hoy, miercoles 27 de mayo:
Marcus 10, 32-45
En aquel tiempo, JesΓΊs y sus discΓpulos iban camino de JerusalΓ©n y JesΓΊs se les iba adelantando. Los discΓpulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguΓa tenΓa miedo. Γl se llevΓ³ aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: "Ya ven que nos estamos dirigiendo a JerusalΓ©n y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de Γ©l, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer dΓa resucitarΓ‘".
Entonces se acercaron a JesΓΊs Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte". Γl les dijo: "ΒΏQuΓ© es lo que desean?" Le respondieron: "Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estΓ©s en tu gloria". JesΓΊs les replicΓ³: "No saben lo que piden. ΒΏPodrΓ‘n pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que serΓ© bautizado?" Le respondieron: "SΓ podemos". Y JesΓΊs les dijo: "Ciertamente pasarΓ‘n la prueba que yo voy a pasar y recibirΓ‘n el bautismo con que yo serΓ© bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mΓ concederlo; eso es para quienes estΓ‘ reservado".
Cuando los otros diez apΓ³stoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. JesΓΊs reuniΓ³ entonces a los Doce y les dijo: "Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueΓ±os y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser asΓ entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, asΓ como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redenciΓ³n de todos". ... See MoreSee Less